miércoles, 8 de septiembre de 2010

Palabras, tan sólo palabras...

Aunque te esfuerces por decir lo correcto... no siempre es lo "adecuado", aunque resulte extraño.
Hace poco leí que realmente dices lo que piensas, cuando no piensas lo que dices. Y creo que esta frase es una de las mejores que he leído últimamente. Sí, sí...
Y... es que como te pongas a pensar lo que quieres decir, dices (o al menos la otra persona lo entiende así) todo lo contrario. Malentendidos... ¡os odio! Y todo por no hablar con el corazón (vaya cursilada, ¿verdad?). La mente nos juega malas pasadas. Vuelve la eterna batalla entre el corazón y la cabeza.

Vamos... y ya, falta mencionar esos estupendos momentos en los que te quedas totalmente mudo. Sí, esa situación tan... tan... tan incómoda. Silencios incómodos, en los que el momento se corta con un cuchillo.


Pensamos más de la cuenta...

Con lo bien que se expresa uno con un gesto... vaya.