sábado, 9 de octubre de 2010

Cosas... ¡y más cosas!

Hay tantísimas cosas que contar desde que llegué a Coimbra... ya hay alguna que otra entrada que habla un poco de esto... ¡pero hay muchas más cosas!
Voy a ver como organizo la entrada para que no se me pase ninguna.


Hace una semana y algo (no recuerdo bien que día fue... pero por ahí anda) fuimos a cenar a casa de una amiga. La casa es... ¡pequeña! Pero no pequeña de... "joe, no tengo donde meter la estantería" no, es pequeña de... "me estoy dando con la cabeza en el techo". Sí, yo no puedo estar erguida en muchas de las partes de la casa. Imaginaos la risa que nos provocaba aquella situación. Tengo que destacar una de las cosas buenas que tienen las casas de aquí: la inmensa mayoría tienen el suelo de madera (cosa que a mí me gusta mucho) y gran parte de las paredes y tal (las puertas también... ahora veréis por qué digo lo de las puertas xDD) A lo que iba, fuimos a cenar a su casa un montón de gente de un montón de sitios, ya no sólo de España, si no también de Portugal (con los que nos comunicamos en português, sí :D). Manu, ya que es al que más le gusta cocinar de todo el grupo (por no decir de todo Granada... sí, exagero... pero pa eso soy granaina jiji) nos preparó un super Frango com cebola que se te iba la olla de bueno que estaba. Faltó pan para mojar sopicas en la salsa jeje pero bueno, era el único fallo (si se le puede llamar así) que le saco a la cena. Hicimos una especie de picnic en el suelo, ya que no había espacio suficiente para la marea de gente que fuimos, y nos pusimos a comer. La foto creo que es bastante clara.



Las fotos panorámicas son la caña, ¡vaya cosa hemos descubierto en la cámara de fotos!

Parecía que no habíamos comido en la vida. Voy a omitir la foto en la que hacemos cola para que Manu nos eche la comida en el plato, creo que con poner en la que estamos en el suelo comiendo es suficiente. ¿No? (Pregunta retórica, ¿eh?)

Después de cenar y bebernos un chupito pequeñín (eramos muchos y sólo había una botella) de licor de almendra amarga-dulce (la almendra era amarga pero el licor estaba super bueno... ¡y muy dulce!) resulta que cuando íbamos a salir de la casa de los enanitos (se parecía mucho, ¡eh?) una de las chicas del grupo se queda encerrada en el baño. (En Granada nos han pasado cosas parecidas así que no me extrañó mucho). No sé cómo pasó... pero creo que cerró la puerta, luego se partió la pestañita (intentando abrir) que hace que la llave pueda abrir la cerradura... ¡una locura!

Creo que no tengo que describir mucho el baño ya que era de bajito como el resto de la casa y con una mini ventana arriba, que casi no entraba ni un poco de aire. 


 La muchacha agobiada, nosotros dando "porculillo" en la puerta, blablabla... de fondo se escuchaba una vocecita "¿queréis que tire la puerta abajo?"
Pues sí, al cabo de un rato, la casera da permiso para "hacer lo que tengamos que hacer, porque su marido no está en casa" así que ¡PUM! Puerta a la mierda. La muchacha agobiada, bebiendo agua, con las lágrimas saltadas... en fin, ¡una historia más para nuestros nietos! Aquí os dejo el enlace del video: http://www.youtube.com/watch?v=KT2uIKoiNpY ¡vaya noche!


En otro momento cuento otra de las historias que nos han pasado por aquí.

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